No existe una fórmula universal del NGR; cada operador lo define en su contrato de afiliación. Una versión típica dice NGR igual a GGR menos bonos, menos comisiones de pago, menos impuestos al juego, menos una comisión administrativa (admin fee). Supón que tus jugadores generan 10.000 de GGR, que el operador concedió 2.500 en bonos, pagó 500 en comisiones de procesamiento y aplica un 15 % de comisión administrativa sobre el resto. El NGR aterriza alrededor de 5.950, y un RevShare del 40 % paga 2.380, no los 4.000 que habrías esperado del GGR.
Por eso dos acuerdos al 40 % pueden pagar cantidades radicalmente distintas sobre tráfico idéntico. El porcentaje es público; la lista de deducciones está enterrada en el contrato. Una redacción vaga como "y cualquier otro costo que el operador considere imputable" es una puerta abierta para que la base del NGR encoja con el tiempo sin que el porcentaje cambie nunca. Leer la definición del NGR línea por línea antes de firmar no es paranoia, es la diligencia central de un acuerdo RevShare.
El NGR también interactúa con el carryover negativo. Cuando las deducciones y las ganancias de los jugadores superan el GGR en un mes, el NGR pasa a negativo, y muchos contratos trasladan ese saldo negativo al mes siguiente antes de que vuelvas a ganar. Combinado con periodos de adquisición cargados de bonos, en los que el operador gasta agresivamente sobre los mismos jugadores que referiste, el NGR puede quedar muy por detrás del valor de jugador que ves en los números brutos.
Por qué importa
Tu ingreso por RevShare es un porcentaje del NGR, así que la definición del NGR es en la práctica parte de tu porcentaje. Los afiliados que concilian cada mes el NGR reportado contra el GGR por jugador detectan pronto la deriva de las deducciones, negocian con evidencia y saben cuándo un CPA limpio supera a un RevShare que vale más sobre el papel.
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