La aritmética seduce: pierde 1, apuesta 2; pierde otra vez, apuesta 4; gana por fin y vas una unidad arriba. El fallo es que las apuestas crecen geométricamente mientras tu saldo y el límite de la mesa no se mueven. Siete pérdidas seguidas en una apuesta sencilla, un suceso de aproximadamente 1 entre 90 en una rueda europea, exigen una apuesta de 128 unidades para continuar, con 127 unidades ya perdidas.
El sistema convierte una probabilidad alta de ganar poco en una probabilidad pequeña de perder muchísimo. El valor esperado de la secuencia no cambia, porque ningún arreglo de apuestas con valor esperado negativo puede sumar uno positivo: solo se mueve la forma de la distribución. Todas las variantes, d'Alembert, Fibonacci, Labouchère, hacen el mismo intercambio con otra aritmética.
Por qué importa
Es el sistema más vendido del juego, normalmente a gente que acaba de descubrir que su lado perdedor parece improbable. La rara pérdida catastrófica no es un fallo del sistema; es el sistema, con su precio puesto desde el principio.
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